Estado, mercado y OGM

03 de agosto de 1999

La aplicación de los organismos genéticamente modificados (OGM) a la agricultura y la alimentación se ha convertido en la principal fuente de disputas y amenaza los precarios acuerdos de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

El fin de la seguridad alimentaria

30 de abril de 1999

Las últimas declaraciones del secretario de Agricultura confirman que el Estado mexicano canceló su responsabilidad para garantizar la seguridad alimentaria de la población. Según Romárico Arroyo, la reserva técnica de maíz que manejaba la extinta Conasupo quedará en manos de las empresas privadas (La Jornada, 21/04/1999). Sin eufemismos esto significa que la reserva técnica de maíz desaparece.

Libre Mercado de Granos: propiedad privada

13 de abril de 1999

La privatización del mercado de granos es una pieza fundamental para enajenar las decisiones de los productores a las transnacionales y cerrar la pinza del control sobre la producción mundial de alimentos.
Con la desaparición de Conasupo el gobierno mexicano dejó en manos de las trasnacionales --Cargill, Continental, Dreyfus, Archer Daniels Midland (ADN), Maseca, Minsa, Arancia-- el mercado de los granos.

El gigante de EU sobre el maíz mexicano

03 de enero de 1999

Los vacíos en el mercado siempre se llenan. Ya sin sus funciones de reguladora de los mercados, la Conasupo se extingue para dar paso a las grandes transnacionales, como Cargill, compañía con ingresos anuales de más de 50 mil millones de dólares. En el pasado ciclo agrícola, Cargill ya fijó el precio del maíz en Jalisco y su intervención en México va viento en popa, mientras en Estados Unidos algunas de sus operaciones se encuentran en escrutinio por las regulaciones antimonopólicas.

Dumping del gobierno a sus productores de maíz

02 de febrero de 1998

Para el gobierno mexicano, la soberanía y la autosuficiencia alimentarias han dejado de ser una meta en el marco del libre comercio, del que es entusiasta promotor. A lo sumo, plantea una seguridad que se traduce en tener suficientes divisas para comprar los productos básicos en el mercado mundial. En la práctica esa política, lejos de responder únicamente a la fe ciega en los principios teóricos de la liberalización económica, resulta estar impulsada por intereses privados. El caso de las importaciones de maíz en 1996 es sólo un ejemplo.