Semillas, tierra y agua: los idus de marzo

01 de abril de 2006

Curitiba, Brasil. El sur de Brasil, cuna de varios de los movimientos sociales más fuertes de este país y de América Latina, fue, durante marzo, escenario de la confrontación entre los movimientos campesinos con las trasnacionales, teniendo como telón de fondo a la Organización de las Naciones Unidas.

Maíz transgénico: celebrando la traición

11 de febrero de 2006

El 16 de febrero de 1996 el gobierno firmó con el EZLN los Acuerdos de San Andrés, donde se comprometía a reconocer los derechos y la cultura indígenas. Nunca los cumplió, y peor aún, varios años después aprobó una ley contraria a éstos. El expediente sigue abierto.

Multinacionales: semillas de la infamia

14 de enero de 2006

Para 2005, diez empresas controlaban la mitad del mercado mundial de semillas. Aunque estamos inundados de noticias sobre fusiones corporativas que muestran que cada vez hay menos empresas que controlan mayores porcentajes del mercado en todos los rubros, las semillas no son lo mismo que televisores, automóviles o cosméticos. Son la llave de toda la cadena alimentaria en el mundo y el corazón de la vida campesina y la agricultura. La cuarta parte de la población mundial, los campesinos y campesinas del mundo, conservan sus propias semillas para cultivar la comida de muchos más.

Democracia transgénica

16 de abril de 2005

El 21 de marzo pasado, la revista Nature reveló que la trasnacional Syngenta estuvo vendiendo por más de cuatro años una variedad de maíz transgénico que nunca fue aprobada por ninguna de las autoridades regulatorias de Estados Unidos. Se trata del maíz insecticida Bt10; según la empresa fue un accidente y "solamente" se distribuyeron algunos cientos de toneladas de ese maíz, y además es "prácticamente" igual a otro maíz transgénico aprobado, el Bt11, que según ellos no tiene riesgo para la salud.

Ley Monsanto: parece mala pero es peor

22 de enero de 2005

El pasado diciembre, la Cámara de Diputados aprobó el dictamen de la Ley de Bioseguridad y Organismos Genéticamente Modificados, más conocida como Ley Monsanto. Es una aberración, ya que no crea un marco de seguridad para la diversidad biológica, la soberanía alimentaria, los cultivos y plantas de los que México es centro de origen o diversidad, base del sustento y las culturas de campesinos e indígenas que los crearon; pero le ofrece seguridad a las cinco empresas trasnacionales que controlan los transgénicos a escala global, de los cuales Monsanto tiene 90 por ciento.