Los impactos socioeconómicos y ambientales de la liberalización comercial de los granos básicos en el contexto del TLCAN: el caso de Sinaloa

01 de febrero de 2003

El sector agrícola mexicano ha sido objeto de una reforma estructural desde finales de los ochenta y comenzó de lleno cuando el país ingresó al GATT. Ello resultó en la “arancelización” de las licencias de importación para la mayoría de los productos agrícolas, seguida de las reformas la Compañía Nacional de Subsistencias Populares (Conasupo). Estas reformas entrañaron, entre otras medidas, la eliminación de los precios de garantía del trigo, el sorgo, el arroz, la soya y otras oleaginosas (aunque se conservaron los del maíz y el frijol). Asimismo, la necesidad de licencias de importación de sorgo, soya y otras oleaginosas se removió, pero no para el frijol o el maíz. En 1989 la Conasupo también abandonó su función de importador principal de estos productos. Otra media importante fue la reforma del artículo 27 constitucional que canceló la redistribución de la tierra y estableció las bases para la renta y la venta de propiedades ejidales. Debido a numerosas medidas encaminadas a la liberalización del sector agrícola, separarlos efectos del TLCAN mismo es prácticamente imposible.