Iguala, la ciudad del infierno

13 de enero 2015

En los alrededores de Iguala, los sicarios que habían privado de su libertad y tenían en su poder al ingeniero Arturo Hernández Cardona y a otros tres compañeros suyos, le dieron una nueva tanda de tablazos, latigazos y golpes con el canto de los machetes. Era cerca de la medianoche del 31 de mayo de 2013 y amenazaba con llover.

El silencio de Lady Iguala

06 de enero 2015

Silencio, guarda silencio. De la boca de María de los Ángeles Pineda, Lady Iguala, no sale una palabra de más. Sabe mucho, tal vez demasiado. Por eso, no hablar es su garantía de sobrevivencia.

Esposa de José Luis Abarca, ex alcalde de ese municipio, Lady Iguala, está señalada como una de los autores intelectuales de la desaparición de 43 normalistas de Ayotzinapa. Detenida junto a su marido el pasado 4 de noviembre, fue finalmente consignada este 5 de enero por el delito de delincuencia organizada y uso de recursos de procedencia ilícita.

Guerrero y la narcopolítica

21 de octubre de 2014

Una narcomanta de dos metros de largo fue encontrada en la madrugada del 16 de octubre. Apareció en la barda posterior de la escuela secundaria número tres en Iguala, Guerrero, a menos de un kilómetro del 27 batallón de infantería. En ella, en un mensaje escrito con letra de molde en pintura roja y negra, El Choky solicita justicia al presidente Peña Nieto. De paso, denuncia, con nombres, apellidos y seudónimos, a los responsables del asesinato y desaparición de los normalistas de Ayotzinapa.

El espejo de Ayotzinapa

18 de octubre de 2014

Las atrocidades contra los estudiantes de la Escuela Normal Rural de Atyozinapa, que el 26 de septiembre dejaron seis personas asesinadas, 20 heridos y 43 jóvenes normalistas desaparecidos luego de haber sido detenidos por la policía que los cazó salvajemente, aliada y/o parte de un cártel de narcotraficantes; se ha convertido en un gigantesco espejo de la realidad en México.

Ayotzinapa, entre el dolor y la esperanza

14 de octubre de 2014

Arriba, en medio del dolor y la tragedia, la clase política busca administrar los daños y acrecentar su capital político. La masacre del 26 de septiembre adelantó la campaña electoral para la gubernatura de Guerrero de 2015 y la sucesión presidencial de 2018, y sus participantes se aprestan a sacar raja del asunto. Entre peleas de lodo y pactos de impunidad, los profesionales de la representación política se mueven con rapidez.