El corazón de las tinieblas guerrerense

06 de mayo de 2014

En la novela El corazón de las tinieblas Joseph Conrad, el célebre novelista polaco que escribió en inglés, narra la dramática travesía de un marinero llamado Marlow, que recorre el río Congo a finales del siglo XIX en búsqueda del jefe europeo de una explotación de marfil. El libro dibuja un crudo retrato del colonialismo belga en África y su saga de explotación brutal, esclavismo y racismo hacia la población nativa.

Ostula: autodefensa y desarme

25 de marzo de 2014

Lujo, refinamiento y calidad son el sello de los vehículos Rolls Royce. Los tableros de varios de sus modelos están hechos con sangualica, una madera preciosa, dura y pesada, también conocida como granadillo, que crece en las costas michoacanas. Por su calidad y color, se utiliza también para elaborar paneles de yates y fabricar bisturíes e instrumentos musicales.

Tepoztlán otra vez resiste

23 de julio de 2013

El municipio de Tepoztlán ocupa una zona boscosa protegida muy importante y relativamente conservada –el Parque Nacional El Tepozteco y el corredor biológico Ajusco-Chichinautzin– dentro de un estado muy castigado por dinámicas de urbanización creciente. La zona es estratégica por su captación de aguas para los valles de Cuernavaca y Cuautla.

El llano en nylon

13 de julio de 2013

Arde el llano en llamas, herido por la codicia de trasnacionales como Monsanto, Nutrilite y empresas de producción de hortalizas con cínicos nombres como Desert Glory y Bioparques, cuyos viveros de plástico y su contaminación se extienden más allá de donde alcanza la vista. Si Juan Rulfo escribiera, ahora lo llamaría el llano en nylon, dicen los comuneros de San Isidro, Jalisco, que tercamente insisten en la lucha por su tierra. Los nombres cambiaron, las heridas siguen abiertas.

El Maíz es lo nuestro

19 de enero de 2013

Maíz, tierra y cultura se entretejen en la vida cotidiana de las familias de Oxeloco, Atlalco, Chiatitla, Atlajco, Xochitl, Mangocuatitla, Paraje, Tepehixpa y Tenamastepec, en la Huasteca Hidalguense. En esta región la defensa del maíz se ha vinculado fuertemente con la necesidad de espacio para la milpa. Ya en los 70’s, ante la escasez de alimentos por la falta de tierra para sembrar, las comunidades se organizaron para recuperar las tierras que ancestralmente les pertenecían. “Después de que obtuvimos las tierras sembramos más milpa, así la gente dejó de tener hambre”.