Comida que calienta

08 de septiembre de 2012

La jornada 08 de septiembre de 2012
Comida que calienta
Silvia Ribeiro*
Dos de las mayores crisis planetarias que vivimos, la crisis alimentaria y la crisis climática, tienen como causa principal el sistema alimentario agroindustrial: desde la agricultura y pecuaria industrial a los supermercados forman una cadena que oprime a la gente y exprime al planeta, con Monsanto firmemente tirando de un extremo y Walmart del otro. México es un triste ejemplo de ello (Ver Comer o no comer ¿quién decide? La Jornada, 25/8/12)

Comer o no comer: ¿quién decide?

25 de agosto de 2012

Como serpiente que se muerde la cola, el sistema alimentario industrial –que es el principal causante del cambio climático global– se sacude por las pérdidas de cosechas debido a intensas sequías en Estados Unidos. En algunas partes, aunque hay cosecha, no se puede usar porque por falta de lluvia las plantas no procesan los fertilizantes sintéticos y se vuelven tóxicas para el consumo.

Comida envenenada

14 de julio de 2012

Mientras que los alimentos sanos y sin tóxicos hay que etiquetarlos –y nos hacen pagar caro por ello– los que son rociados con veneno pasan por "normales" y no es preciso declararlo en ninguna etiqueta.

La seguridad alimentaria como negocio

28 de abril de 2012

Desde el año pasado los agricultores de Sinaloa sufrieron los embates del clima. Los primeros días de febrero, los termómetros marcaron temperaturas menores a cero grados centígrados, fenómeno que no ocurría desde 1956, y que dañó totalmente 520 mil hectáreas de maíz, 70 mil de frijol, 50 mil de garbanzo, 20 mil de frutales, 32 mil de hortalizas, 10 mil de trigo. Los agricultores resembraron medio millón de hectáreas de maíz y sorgo y obtuvieron una cosecha de 5 millones de toneladas, con la que garantizaron la alimentación de millones de mexicanos y su esfuerzo fue reconocido por la FAO.

La sequía y la industria del siniestro

03 de enero de 2012

El 2011 ha sido un año catastrófico para el campo mexicano. Heladas, inundaciones y sequías han azotado sembradíos y hatos ganaderos. En febrero, el frío daño los cultivos de maíz en Sinaloa, principal productor del grano. En junio, se retrasaron las lluvias y la siembra. Le siguieron heladas en pleno verano en Veracruz y Puebla. El año terminó con la peor sequía en siete décadas en más de la mitad del país.