Democracia transgénica

16 de abril de 2005

El 21 de marzo pasado, la revista Nature reveló que la trasnacional Syngenta estuvo vendiendo por más de cuatro años una variedad de maíz transgénico que nunca fue aprobada por ninguna de las autoridades regulatorias de Estados Unidos. Se trata del maíz insecticida Bt10; según la empresa fue un accidente y "solamente" se distribuyeron algunos cientos de toneladas de ese maíz, y además es "prácticamente" igual a otro maíz transgénico aprobado, el Bt11, que según ellos no tiene riesgo para la salud.

El PRD y la ley Monsanto

08 de marzo de 2005

El 14 de diciembre de 2004 la Cámara de Diputados aprobó la Ley de Biodiversidad de Organismos Genéticamente Modificados (LBOGM), mejor conocida como ley Monsanto. Dos meses después, el 15 de febrero de este año, la Cámara de Senadores ratificó el proyecto.

Ley Monsanto: parece mala pero es peor

22 de enero de 2005

El pasado diciembre, la Cámara de Diputados aprobó el dictamen de la Ley de Bioseguridad y Organismos Genéticamente Modificados, más conocida como Ley Monsanto. Es una aberración, ya que no crea un marco de seguridad para la diversidad biológica, la soberanía alimentaria, los cultivos y plantas de los que México es centro de origen o diversidad, base del sustento y las culturas de campesinos e indígenas que los crearon; pero le ofrece seguridad a las cinco empresas trasnacionales que controlan los transgénicos a escala global, de los cuales Monsanto tiene 90 por ciento.

Hombres de madera y gente de maíz

11 de diciembre de 2004

Citando al Popol Vuh, dice Eduardo Galeano que cuando los dioses formaron a los seres humanos, antes de encontrar al maíz, su esencia verdadera, los hicieron de madera. Estos, aunque parecían seres humanos, no tenían sentimientos y no respetaban la tierra. Los dioses creyeron que los habían eliminado, pero no: siguen existiendo y son los que gobiernan el mundo. La gente de maíz, sin embargo, está viva, y como flor que rompe el asfalto, sigue germinando.

CGIAR, contaminación y eufemismos

18 de septiembre de 2004

En este mes se cumplen tres años del anuncio oficial de la contaminación transgénica del maíz campesino en México, centro de origen del cultivo. Un crimen impune, pero de ninguna manera olvidado. Un crimen intencional también, ya que las empresas y científicos que manipularon genéticamente un cultivo de polinización abierta, como el maíz, sabían que en algún momento éste se cruzaría con los cultivos campesinos.